sábado, 26 de diciembre de 2009

VORAZ TIJERA (COCODRILO DE METAL)

El caligrama representa unas tijeras cortando un cable más allá del cual quedan, como cercados por el cable, los últimos versos del poema. Éste, el poema define a las propias tijeras en su forma y función. Toman así sentido simbólico una y otra y lo convierten en un ente con vida y alma propia. EL POEMA REZA ASÍ:

Cocodrilo de metal
Ojos en cresta
Sesgar quiero tu vida,
devorarte a trozos
con la arista presta
de mi boca criminal.

Yo soy un pez que nado entre las telas
Mi cola tiene dos velas,
dos ojos vaciados en esbozos.
Voraz busco en la herida
la sangre que me oxida
y me alimenta.
De cortar hago mi herramienta.
Fiero soy en tus manos
contigo y con tus hermanos.
Sin ellas, vivo dormida.

Mis ojos no tienen niña,
saltones y ladeados.
Soy animal de rapiña,
de hábitos no disimulados.

Nado en las tinieblas.
Sombra soy, terrible.
Mi dentellada impasible
cercena las microscópicas nieblas.

Soy animal de rapiña,
de hábitos no dismulados.
Sesgar quiero tu vida,
devorarte a trozos
con la arista presta
de mi boca criminal.

El caligrama forma parte de mi poemario y exposición Consumido por mí mismo en la sociedad de consumo

MANUEL MILLÁN CASCALLÓ

miércoles, 23 de diciembre de 2009

EPITAFIO: CIUDAD FUTURA


El caligrama representa una ciudad futura, la construcción de un edificio allí donde la mano del hombre ha destruido el paisaje y es sólo un inmenso desierto de soledad en donde sólo habitan edificios en construcción y grúas como gigantes estatuas de nuestra ambición sin límites anquilosadas en una infinita inmensidad sin almas... NI hombres, ni animales, ni plantas... un retrato de nuestra estupidez presente que camina hacia un futuro sin futuro... Hasta la sombra de la esquelética grúa se alarga tétrica y nefasta en una vastedad de nada y de sin vida, un ataúd
para el inmenso nicho de nuestra muerte con la propia grúa como cruz de la lápida con su epitafio colectivo para la estupidez humana.

El caligrama forma parte de Epílogo: Ciudad entre la bruma impertinente de mi poemario con idéntico nombre al que sigue al signo de igual.

MANUEL MILLÁN CASCALLÓ

sábado, 19 de diciembre de 2009

EN LAS NUBES DE LA ESPERANZA

El caligrama representa la esperanza, la ilusión de descubrir la alegría, el placer y la belleza, como la diversión allí donde se viaja, en este caso Amsterdam, rompiendo el hastío y la rutina de la cotidianeidad en lo distinto y en lo desconocido. Y corresponde al poemario Amsterdam, que refleja las sensaciones sentidas en el viaje y estancia en esa ciudad y los bellos alrededores realizado en 2008.

MANUEL MILLÁN CASCALLÓ



martes, 8 de diciembre de 2009

TIENE MI VOZ EL AIRE HECHO ROSTRO

Éste caligrama que, además es la carátula de mi blog, aparece en Constancia de mí que habita en el vértigo remolino, que forma parte de mi poemario Ciudad ente la bruma impertinente, representa un móvil (un celular que dirían en hispanoamérica) y con él la disensión entre la tecnología de la comunicación y la falta de comunicación del ser humano en una sociedad urbana, masificada, deshumanizada y maquinizada como la actual. Es el símbolo de la imperiosa urgencia, de la innegociable e inquebrantable necesidad del hombre por sentirse escuchado por alguien externo a la conciencia que le encierra como individuo. Su esquema laberíntico simboliza el mismo laberinto urbano que nos atrapa en nosotros mismos, en un mundo aprisionado en su rígida monotonía de rutinas. Atrapados en una sofisticada realidad creemos, necesitamos creer que somos oídos, escuchados, comprendidos por alguien ajeno a nuestra prisión (nuestro cuerpo, nuestra mente, nuestro subconsciente y nuestro consciente), pero nos engañamos... Nuestro interlocutor quizás nos oiga, pero tampoco nos escucha. Somos un grito desesperado lanzado a la nada, un ancla que busca el sedimento imposible en la inmensidad marina y que no encuentra su sentido ni su sostén.

El poema comienza con un grito desesperado surgido de mi interior...: Tiene mi voz el rostro hecho aire... Se desliza como un grito sin respuesta diseñando de soledad el contorno del móvil cual si fuese el ataúd de mi soledad, rodea la pantalla sin poderse asomar a ella, y en la misma soledad, se ve enjaulado en el teclado que atrapa una declaración de principios en la disensión entre mi mente y la voz que habla y responde en el móvil... Mi voz no es oída, tampoco la de mi interlocutor que me habla, atrapados ambos en la comunicación sin contenido ni nexo... ¡Lo único que necesitamos!... Sentirnos simplemente escuchados, tampoco se produce y surge así el sentimiento de vacío e incomprensión mútua entre ambos interlocutores... Yo y quien me llama, quien me llama y y yo: yo y mi conciencia, mi conciencia y mi deseo... La pantalla nos delata...: Tienes otra llamada perdida; perdida como tu razón vacía...

Como antítesis a la era de la comunicación, como así la declaramos, lo que define a los que la poblamos es la ausencia real de verdadera comunicación más allá del frío contacto hecho palabras superficiales sin verdadero contenido, sin verdadero sentimiento.

El móvil, como también el ordenador, son el retrato de nuestra civilización en su espejo. La realidad atrapada en el espejo, una cargada de empatía, de comunicación, otra, de soledad real, la de los hombres islas que ésta sociedad produce. Saber cuál es la real y cuál la inversa, atrapada en el espejo es complejo. Una es otra y ambas son las dos caras de una misma realidad.

MANUEL MILLÁN CASCALLÓ

viernes, 4 de diciembre de 2009

TYMPANOTONUS (EOTYMPANOTONUS) PURRISORANGAE VIDAL&COSSMANN

Este caligrama presenta, con el nombre científico del mismo. un caracol marino propio del Eoceno propio de la zona del Pallars Jussà catalán hablando de sí mismo, recondando las aguas en las que vivió, sus vivencias en una evocación de sí mismo y de la vida pasada.

El caligrama forma parte de mi poemario Paisajes y contextos, dedicado a paisajes de esta comarca catalana y zonas limítrofes a la misma.

MANUEL MILLÁN CASCALLÓ

sábado, 21 de noviembre de 2009

DERROTADO POR EL MOLINO DE LA VIDA


De nuevo el caligrama me representa como un muñeco, un autómata que vaga su fracaso, su derrota, arrastrando su negación por la vida. Su nexo con la realidad ha desaparecido. Es una sombra, un cuerpo deshabitado que fluye con la vida su urgencia y sombra es lo que del suelo queda. Más allá de sí está la Nada que le rodea.

El caligrama representa un poema, un soneto que recorre la lógica, desde la cabeza al torax, los brazos, el abdomen, una y otra pierna para acabar en su sombra en el suelo, cuya negritud se agranda como un grito. Así reza el poema:

Arrastro mi dolor por las esquinas,
derrotado barco que sinuoso avanza.
En mi corazón llevo clavada una lanza
del fracaso que en mi vida adivinas.

Siento las dentelladas asesinas
de la vida que me mantiene en danza,
ruina del horizonte, lontananza
que atrapan mis míseras retinas,

y mientras arrecian carnívoras olas,
a tumbos voy escribiendo mi historia.
Harina haces de mí, molino, noria,

que juega a toboganes caracolas,
y mientras repto el duro suelo, pregunto
dónde estoy, hoy ya cadáver presunto

MANUEL MILLÁN CASCALLÓ

domingo, 15 de noviembre de 2009

El caligrama forma parte de La ciudad y los ciudadanos, incluida en el poemario Ciudad entre la bruma impertinente y nos habla del hecho de escribir en sí mismo, de cómo los sentimientos se transforman en mí en poema y cobran vida, de qué son son en sí mismo los poemas, cómo se sienten nacer y vivir.

La pluma es un símbolo de sí misma, la pluma del ave es, como fue antaño, la pluma del escritor, y en ambos caracteres fusiona lo etéreo, volátil y celeste de la poesía en sí misma.

Para su lectura, hay que empezar por el cañon de la pluma y ascender por el raquis (de abajo a arriba) y acceder a la sa barbas y tomar desde la más alta, continuación del raquis, el camino descendente por las barbas de la vertiente derecha. Una vez acabada, volver a la parte superior de las barbas y tomar, por la parte más alta de la vertiente izquierda aquella que está a la izquierda de la que inició el camino anterior, y descender ahora desde ésta hasta la más inferior, allí donde el poema concluye.

Cañon y raquis ocupan los tres primeros versos de la primera estrofa. En cuanto a las barbas, cada barba es una línea y, como tal, un verso. A los tres mencionados versos siguen los de las barbas de la vertiente derecha, concluidos estos, la primera estrofa también los hace. Las barbas de la izquierda componen la segunda estrofa.

El poema reza así:
Patino sobre el papel y trazo
sinuosos laberintos
como mis pensamientos,
palabras libres,
ojos y oídos prestos,
sensaciones clavadas en mí
y en mi cerebro;
sombras y espectros
de mis monstruos y de mí.
Brumas que alguna vez
fueron o que sentí
construidas
como clavos hirientes,
como llamas de fuego
cuando las viví.
Gotas que serán
lágrimas, versos
de plomo y viento,
agudos o tersos
me habitarán,
me habitaron
en las dormidas
visiones, sueños
cuyos dueños
inciertos viven
deshilvanándose
en miles de espejos
que se funden
al nacer de mí,
frágiles, tiernos
y etéreos
poemas.

Cuchillos son,
o besos volátiles,
hijos del momento,
que nadan en pozos
insondables,
buscándote,
buscándome
en su razón
de existir.
Vivo en ellos
por un momento,
cuál hálito inito y,
al posarme,
eterno y fútil,
laten, vibran,
como un corazón
y sueltan bellos
y dúlces dátiles,
ardientes gozos
inenarrables
y se entierran
en la nieve
blanca del papel,
del que nunca
podrán huir,
presas de su piel
sensible
y de su ser:
Poemas
al fin

MANUEL MILLÁN CASCALLÓ


martes, 3 de noviembre de 2009

PSICOSIS (OLLA EXPRESS)

El caligrama representa la obsesión por sentirse asfixiado por la cotidianeidad, la rutina que se convierte en una sombra persecutoria, el delirio de sentirse estrangulado por la realidad, por la conciencia, por la razón, por el deber y el peso plúmbeo del tiempo que me atrapa. Saltan las alarmas y la vida es un abismo infinito hacia la angustia de lo desconocido, el enigma de serse y la certeza de vivir una descomposición continua que me encamina hacia la nada, la muerte en vida. La realidad, la obligación, el tiempo se han convertido en un nudo corredizo que me aleja de cuanto quisiera ser y soy consciente no sólo de que no puedo ser ni nunca seré.

La ola es el retrato fidedigno de nuestras vidas avanzando hacia la Nada.

MANUEL MILLÁN CASCALLÓ

jueves, 22 de octubre de 2009

LÁMPARA DE PIE 1

Claramente un caligrama, esta Lámpara de pie 1, como su otra lámpara acompañante y las lámparas de techo o pared, formaban parte de la exposición Consumido por sí mismo en la sociedad de consumo y en el poemario homónimo, como parte de la casa.

La lámpara se describe a sí misma simbólicamente en sus características y su relación con su propietario, en este caso yo mismo. De esta manera se acerca líricamente a sus cualidaddes alegóricas y su relación con nuestra vida cotidiana. La lámpara toma vida y se convierte en las sensaciones que inspira la luz que desprende y las sombras que provoca para identificarla con mis propias sugerencias, sensaciones y emociones. La lámpara pasa a ser lo que ella en su función me sugiere y me evoca, desnuda ya de sí misma. No un objeto sino un transmisor de emociones.

El caligrama es de fácil lectura y sólo exige seguir la lógica: seguir de arriba a abajo, desde la lámpara con su bombilla, bajando por su columnilla de soporte para culminar con el hilo eléctrico y finalmente, con su enchufe o ladrón macho y reza así:

Sol. Me alumbras cotidianamente,
velando mis pensamientos
y escribes en mi mente
sutiles experimentos,
imanes que serán,
voces que dibujarán
los fantasmas de mi futuro,
las sombras de mi presente
chocando contra el muro
de mi realidad con su serpiente
de dagas afiladas
que inundan las estancias
desnudadas
de mi mente.

MANUEL MILLÁN CASCALLÓ



viernes, 16 de octubre de 2009

MUERTE LATENTE

El caligrama, un híbrido entre caligrama y pictograma caligramático, nos presenta la Central Térmica de Cubelles, tan próxima a Cunit, nos presenta un exponente contaminador tan típico de nuestra era, un peligro latente y exponencial para el entorno, amén de romper la estructura del paisaje, acercarnos a peligros de explosiones accidéntales y, más aún, un objetivo probable para el terrorismo, pero sí, un claro diferenciador e identificador de nuestra población. El poema que contiene refleja este aspecto de icono del peligro constante con que el hombre amenaza la Naturaleza, la existencia de la vida y su propia existencia y, por ende, un caso patético como éste, infrautilizada, cara, obsoleta, fea y prescindible, aunque eso sí, como es habitual, a pesar del rechazo del pueblo cuando fue construida, allá por los años 70 del siglo XX, trajo trabajo y no poco a la población, entonces rural... y reza así:

Dios quisiera nacerse, eterno
dedo, duro, recto, que veo
hacerse arquitectura del Muerte...
Nubes de perdición
emites de tu pasión
corrupta, beso inerte,
infierno,
que poseo, es ya la sepultura
que viertes con frescura
al cielo herido... Disolución
que arrastra a la locura,
sólo muerte sin cordura
ni extremaunción,
sombra amargura

MANUEL MILLÁN CASCALLÓ

domingo, 27 de septiembre de 2009

AUTORRETRATO 3: RETRATO ÍNTIMO

De nuevo más un pictograma caligramático que un caligrama, este tercer autorretrato (el primero me representa como un muñeco de madera, un modelo pictórico a escala, corriendo, huyendo de sí mismo, el segundo me representa en un pictograma caligramático realista, sentado en unas escaleras, con el poema emboscado en las escaleras de un teatro y éste tercero en la más desnuda y descarnada representación, un esqueleto) del poemario Ciudad entre la bruma impertinente, me representa ciudadano muerto en vida, víctima de la vorágine urbana y de mi propia sensación de haber perdido el sentido de protagonismo de mi vida devorado por la urgencia y la rutina. En caligrama parcial, que más allá de la imagen simbólica, esqueleto, cadáver, muerto en vida, continúa a sí mismo diciéndose en su agonía.

MANUEL MILLÁN CASCALLÓ

miércoles, 16 de septiembre de 2009

MUJER

El caligrama muestra el rostro y busto de una mujer desnuda que representa la seducción, la atracción sensual. Es una caligrama sencillo, de contorno cuya lectura no tiene que seguir más que el orden natural, de arriba a abajo, de izquierda a derecha del contorno... No es una mujer específica sino idealizada, una simbolización de la pasión sensitiva de una mujer platónica y platonizada y no un retrato de una mujer concreta como ocurría con el retrato de Marta o el de Kafka

MANUEL MILLÁN CASCALLÓ

lunes, 31 de agosto de 2009

BAGHERA 2, MI PERRA FIEL


El caligrama resume la fidelidad del animal, su energía y vitalidad, su inapreciable compañía y el efecto directo de regeneración vital que en mí produce toda esa fuerza viva que me trasvasa... Pura vida y felicidad, ganas de vivir

MANUEL MILLÁN CASCALLÓ

domingo, 23 de agosto de 2009

OSCURO PRESAGIO

OSCURO PRESAGIO es un caligrama simbolista que muestra claramente la encrucijada entre
el surrealismo, el existencialismo y la contraculturalidad ecologista y crítica contra el Sistema en clave vanguardista que caracteriza el poemario Ciudad entre la bruma impertinente (en la que aparece en su La ciudad, monstruo que todo lo devora). Una superposición de símbolos en diversos estratos de interpretación tanto en su imagen como en la letra del poema que lo compone. Así, en su imagen, una mujer desnuda en perspectiva inclinada (la cabeza aparece más próxima que el el torso y brazos y el abdomen, alejándose, nos conduce hacia los muslos, las piernas y los pies), claramente figurativa, se ofrece a dos figuras sintetizadas de hombres, sin pormenorización ninguna, caminantes hacia ella. Poco más allá, la línea horizontal y simple del paisaje se recorta y adivina entre las figuras y, de paso, divide el espacio entre la tierra donde descansan las figuras humanas y el firmamento. En la tierra, las figuras humanas de carecen sombra alguna (o son contorno, como la mujer, o son diseño completo, como los hombres), una línea, síntesis de una grieta del terreno, una agrupación en dos alineaciones de piedras son los únicos elementos visibles. En el firmamento, tres grandes gotas de sangre ocupan la parte más superior, de ellas, el número de ellas nos desliza hacia una Luna menguante, unida al Sol, por una espada, un rayo solar, y bajo ambas figuras, dispersas nubes, 3 también, una de ellas, la central, claramente un corazón.

En esta primera visión, el carácter simbólico aparece ya claramente expresado. Los símbolos del cielo y la desproporción entre el tamaño de la mujer desnuda obligan a ello. La clara lectura de los símbolos del firmamento rebelan claramente tal carácter. Las gotas de sangre nos dicen lo que son por sí mismas, de la misma manera que entre la Luna y el Sol puede leerse La Luna una espada de Sol y en las nubes continúa la simbolización: la parte (nube de la izquierda, en referencia a la espada de luz que parte del Sol que alcanza la Luna), corazón (nube central) de hada (nube de la derecha), en referencia a la composición de la Luna y a su carácter mágico e hipnótico. En resumidas cuentas, el firmamento muestra a éste en el ocaso solar, cuando nace la noche y su reflejo es la roja sangre crepuscular...

La Mujer postrada, imán de los hombres, sensualidad, sexualidad, procreación, Madre Tierra, inmensa ante sus hijos, los atrae hacia sí. Su inmensidad y su sensualidad oculta la lectura global y su interpretación. La Mujer, se funde con la Naturaleza y se hace una misma cosa, es en realidad un macizo rocoso, la misma Madre Tierra, como la grieta el camino de los dos hombres
y lomas las piedra que vemos, la lectura del poema nos acerca a la interpretación definitiva:


OSCURO PRESAGIO


Gotas de sangre 3
La Luna, una espada de Sol,
la parte,
corazón de hada...
El horizonte será la misma muerte.
Tú, un mar postrado,
te ofreces...
Montañas de placer
cálido y verde,
muslos de piedra,
dorso vergel
postra al hambre voraz.
El hombre vuelve a ti
una y otra vez,
mas sus dientes de metal
nos hieren
engañados por la carnívora ciudad.
Naturaleza hirviente,
el paisaje reposa.
Yo soy su herido amante...
Enanos ambiciosos te acechan...
El diente voraz del capital.
Harán de ti un páramo de muerte,
un desierto de avaricia.
La vida será una piedra silente,
humo en la inmensidad se pierde

MANUEL MILLÁN CASCALLÓ


Ya hemos observado la composición de los versos que aparecen en el firmamento. Un sólo verso entrecortado compone la línea cortada del horizonte (El horizonte será la misma muerte) y éste se identifica a sí mismo mencionándose. Pasa luego a la mujer: Siguiendo la cara y el contorno de la pierna derecha (inferior a la izquierda en la imagen ), donde podemos leer: Tú, un mar postrado (frente, nariz, labios y babilla, cuello y hombro con antepecho), para seguir en la clavícula y sombra sobre los senos con Te ofreces... Continúa con Montañas de placer cálido y verde, muslos de piedra en senos, tórax, abdomen, muslo anterior, pier y pie anterior de la pierna derecha. Prosigue con dorso vergel postra al hombre voraz en espalda, glúteo, parte trasera del muslo pierna y parte inferior del pie. Luego prosigue en la pierna izquierda (superior en el diseño), en muslo y pie,con el hombre vuelve a ti una y otra vez. Sigue en el brazo y mano derecha, donde puede leerse mas sus dientes de metal nos hieren engañados por la carnívora ciudad.

Los siguientes versos se localizan en el cabello, Naturaleza hirviente, el paisaje reposa. Pasa después al cuello y coleta con Yo, soy su herido amante... Las dos figuras de hombre componen Enanos ambiciosos te acechan... Vuelve a la coleta con El diente voraz del capital. Prosigue en la grieta que es un camino con Harán de ti un páramo de muerte, un desierto de avaricia. Para acabar con las lomas que son también piedras, con La vida será piedra silente, humo en la inmensidad se pierde. Con ello el poema revela su paradoja y vaticinio sobre la muerte paulatina de la Naturaleza a manos del hombre y, de paso, encuentra con ello su nexo con la ciudad.

MANUEL MILLÁN CASCALLÓ











sábado, 15 de agosto de 2009

ARRASTRANDO MI VIDA


Con este autorretrato simbólico en caligrama se abre el poemario Arrastrando mi vida. El caligrama lleva idéntico título que el poemario y le da nombre y vida. Me represento como un caracol que arrastra la pesada carga de mi existencia. En simbiosis con ella, la sombra, la Tierra, la realidad que me sustenta y me atenaza, me persigue allí donde fuere, como un espejo de mí mismo que prolonga mi dolor allí donde vaya. Es la vida atrapada a sí misma. Allí anidan también las quimeras, los placeres imposibles, las tentaciones que jamás se cumplieron como un negativo de la existencia, por eso viven en la sombra de la existencia y no en la realidad en sí misma, carne blanda y débil que debe protegerse en el refugio de la conciencia, el costra, en la concha, en el cascarón de la supervivencia, pero el cuerpo contiene, aún así la voluntad de existir, que se arrastra a sí misma en existir como un dolor todo esencia.

MANUEL MILLÁN CASCALLÓ

martes, 11 de agosto de 2009

EL COCHE DE LA HUÍDA

Claramente un caligrama, El coche de la huída aparece en Conciencia de mí, propósito y huída como uno de los caligramas que forman parte del poemario Ciudad entre la bruma impertinente. El título es suficientemente claro y el caligrama nos habla de la necesidad del hombre actual de huir de sí mismo en esta sociedad que nos agobia y nos aliena. Es el deseo de libertad frente a la represión, la frustración y la negación de sí mismo que el Sistema provoca al abocarnos a una vida rutinaria, que sólo crea necesidades artificiales y urgencias que impiden el desarrollo de sí mismo. El deseo de huír de esa sensación de ni siquiera ser protagonista de sí mismo, sino preso del tiempo y del espacio en el que se vive, del entorno y del hecho...

MANUEL MILLÁN CASCALLÓ

domingo, 2 de agosto de 2009

CALLE SOLEDAD

En este caligrama de mi poemario Arrastrando mi vida, una farola y su sombra cruzan la acera de la Calle de la Soledad. Cruza el negro asfalto y al otro lado, en dibujo, aparece la puerta de una casa y su ventana. Como un hito solitario enhiesto y desafiante, representa al hombre urbano actual, enclado por la realidad en su rutina, esclavo del mundo en que vive. Su sombra, como un grito, se arrastra sobre el entramado de baldosas que es la acera, que representa y se dice, como un mensaje oculto, de la prisión de realidades cotidianas con las que la vida urbana, la sociedad de consumo, nos atrapa en su telaraña hasta convertirnos en solitarias farolas, en mobiliario rbano. La farola, una inteligencia, una luz sin luz, parpadea, late su vida como un dolor ardiente, una pasión de vida inútil ante una ealidad luminosa y sólo visible en la noche de la soledad urbana, cuando la rutina e apaga y queda la conciencia lamiendo sus heridas.

La red de la acera, la realidad es enorme frente a la calle, el asfalto negro, el río de la vida soñada e inalcanzable, inaccesible a los hombres anclados a su realidad, transcurre sólo para realidades veloces y audaces, para impulsos sensitivos que cruzan, automóviles, dioses de su momento fugaz, para desaparecer en el olvido del tiempo, y al otro lado, la casa, la morada del descanso, como una promesa, un cielo prometido y ansiado, una tentación voraz e hipnótica ante nosotros, una meta qu nunca será, más allá de río de las sensaciones, ya imposible para el hombre urbano anclado a su cotidianeidad rutinaria.

MANUEL MILLÁN CASCALLÓ


viernes, 31 de julio de 2009

CUBIERTOS Y AFINES

De nuevo más un pictograma caligramático que un caligrama, cubiertos (cuchillo y cucharilla), más un sacacorchos o abrebotellas y unas tijeras de cocina nos hablan de sí mismo y de su relación simbólica con los habitantes de la casa y de la sociedad actual. Un nuevo elemento de la exposición y caligramario-poemario Consumido por sí mismo en la sociedad de consumo.

Con un lenguaje metafórico-simbólico relacionado con el surrealismo y el existencialismo, los cubiertos muestran la lucha del individuo, anonadado y anulado por el sistema, consigo mismo y con su existencia como negación continua de sí mismo. La sensación de anulamiento personal lleva al individuo a luchar por su supervivencia como consciencia de sí mismo ante la imparable corriente de anulación de la consciencia que el sistema representa

MANUEL MILLÁN CASCALLÓ

lunes, 27 de julio de 2009

VIDA. OBSESIÓN Y PARADOJA


Tiempo



Vida, obsesión y paradoja

El caligrama Vida, obsesión y paradoja representa al hombre víctima de su propia realidad. El tiempo va tejiendo, a través de su propia realidad, la telaraña de rutinas y urgencias que acaba convirtiéndonos en víctimas de nosotros mismos. La realidad, sumada al tiempo voraz son nuestra propia araña y nuestra red (la vida, el tiempo, las rutinas) y nosotros somos tarántula voraz y mosca víctima, cazador de nosotros mismos y presa. Tarántula sistema, tiempo que se acumula; mosca enredada en sí misma, en s propia red de pasiones y vivencia.

El caligrama aparece en Arrastrando mi vida y tiene claros puntos de contacto con mi propio caligrama Tiempo, que aparece en Gemación (Ciclo Vital) (1983-1984), formando parte de su La macilenta madurez otoñal (el ciclo de otoño, que representa la madurez vital). En donde, como puede verse (Véase el caligrama de arriba), cada símbolo se nomina a sí mismo. La araña es el reloj, el instrumento que teje la vida como tiempo (la telaraña) y el hombre, abstracto y genérico, la víctima.

Dos caligramas míos con paralelismos, pero que muestran una evolución de complejidad, de diseño, de simbología y de concepto




sábado, 18 de julio de 2009

MAR INMENSA, PROMESA DE ESPERANZA


Más que un caligrama, estamos ante un pictograma caligramático. Pertenece a Paisajes de mi soledad, horizontes infinitos. Un paisaje inmenso en el que la playa se ve cercada por farallones rocosos, una bahía cercana presenta a una mujer desnuda adentrándose en las aguas (una mujer que es, en contraposición a la playa, el mar, los acantilados, los islotes y faralones rocosos, el único objeto únicamente dibujado) y más allá, la inmensa mar océana, rompiendo contra los islotes costeros, los escollos rocosos. El poema nos habla de los paisajes abiertos, del mar en sí mismo y de la paz en un paisaje donde las olas se columpian hasta estallar contra la tierra como si éste fuese su antítesis y enemiga, pero, que en su interior contiene paisajes de una paz y belleza infinitas

MANUEL MILLÁN CASCALLÓ

domingo, 28 de junio de 2009

BICICLETA DE MONTAÑA

Con este caligrama volvemos a la bicicleta, al deporte como medio de liberación de uno mismo. Sin jinete, directamente el caligrama se proyecta sobre el instrumento mismo y así se dice a sí mismo en su letra.

El suelo es una sombra en donde se proyecta la angustia que se pierde a sí misma en el camino mientras ésta se aleja y la abandona, camino de la libertad y la felicidad.

MANUEL MILLÁN CASCALLÓ

jueves, 25 de junio de 2009

LA SOLEDAD DEL ESTUDIANTE

El caligrama representa o retrata la soledad del estudiante ante el examen, allí donde rinde cuentas no sólo ante quien le ha instruido sino también y sobre todo, ante sí mismo y profundiza en su conocimiento, en su desconocimiento, ante su ignorancia y su concienciaallí donde todas ellas convergen en el instante del examen, allí donde se abre el pozo inmenso del desconocimiento, del olvido, o por el contrario, en la fluida cascada del conocimiento que pugna por vomitarse a sí mismo en un espasmo infinito por vaciarse completamente en lo que sabe y en cómo demostrarlo.

La seguridad o la inseguridad pugnan en el peligroso equilibrio de un cable que cruza el vacío y en el que el estudiante cruza como un arriesgado funambulista.

MANUEL MILLÁN CASCALLÓ

lunes, 22 de junio de 2009

JUEGO DE CUBIERTOS


De nuevo este caligrama, una de las dos series de cubiertos, nos sitúa en la exposición de la casa y poemario Consumido por sí mismo en la sociedad de consumo. Los cubiertos, enseres domésticos nos hablan de sí mismos y de su papel simbólico y real en nuestras vidas y el caligrama se sitúa en la fusión entre el caligrama y el pictograma caligramático. Forma y función se funden con el entorno, la casa y la sociedad de consumo y el valor simbólico busca el común denominador en la denuncia de una socidad que aprisiona objetos y seres que la componen. Es el Sistema que nos atrapa y anula.

El estatismo de las formas delata el sentido de horma con el que el sistema modela sus propuestas, sus representantes y sus usos en una red atrapada al momento que lo produce y su morfología. Hasta lo incorrecto adquiere un sistema o código que lo paraleliza al sistema que critica y lo hace susceptible de convertirse en elemento de consumo, perdendo su sentido crítico y anulando su sentido.

MANUEL MILLÁN CASCALLÓ

miércoles, 17 de junio de 2009

CONCIENCIA DE MÍ (CARTERA)

El caligrama forma parte de Caligramario, un poemario exclusivamente de caligramas. La cartera tiene aquí un valor simbólico de conciencia y de memoria de mí, de nosotros mismos. Guarda registro de nuestros recuerdos, fe de nuestros ideales, guarda las imágenes e nuestras vivencias, de nuestros secretos y prolonga su negra sombra sobre nuestra existencia... DE alguna manera, somos nosotros mismos...

MANUEL MILLÁN CASCALLÓ

martes, 16 de junio de 2009

TROMBONES DE VARAS

Como en el caligrama Violín, éste caligrama alude a los instrumentos musicales y a la música que acompaña a las bailarinas del Dia de la dança (poemario y exposición en vivo realizada en Cubelles el día mismo que, dentro de la Semana Cultural de la localidad se reservaba a la danza y en la que dos de los caligrama, Bailarina I y Bailarina II, fueron realizados en público y a gran tamaño mientras un grupo de bailarinas bailaba en público).

Dentro del Día de la danza, Violín y Trombones de varas, como una larga serie de instrumentos, pertenecen a la serie de poemas y caligramas que se inscriben en la serie Orquesta. El caligrama nos habla del instrumento en sí, de la música y su sentido simbólico , así como la manera poética en la que el instrumento convierte en música los sonidos, como una prolongación más, pero viva, de lo que supone de prolongación que el instrumentista que lo toca convierte en música, como si el instrumento fuese, en sí un ser vivo y autónomo capaz de crear música por sí mismo, y recoge un soneto mío de idéntico título en dos instrumentos. El instrumento de la izquierda recoge el primer cuarteto y tres versos del segundo. El último verso del segundo cuarteto inicia, en la boquilla, el segundo trombón y hace así de puente entre ambos instrumentos, y los dos tercetos aparecen en el segundo trombón, el de la derecha.

El soneto en cuestión dice:

Libera en tu voz los sonidos todos,
la marcha de la duda sigue al compás,
a tu albedrío o al de los demás,
pues tú sabes siempre encontrar los modos,

para, en el sonido, encontrar recodos
a tu canto de columpio sin más.
Así estás, vaivén, delante y atrás,
remando las canciones y acomodos,

el péndulo del vértigo infinito,
el río que te arrastra hacia tu mar
será canción allí en tu laberinto,

tanto si lleva o no un texto escrito
como si es coro o sólo variopinto
lo que surge de tu boca al tocar.

MANUEL MILLÁN CASCALLÓ

sábado, 6 de junio de 2009

MARGARITA

El caligrama representa la duda, mi duda existencial. Más allá del amor, en mi propia esencia, soy una duda que se busca, avanzando hacia sí mismo. Y más allá de mí mismo, el hombre es, en sí mismo una duda exstencial que se pregunta la razón de su propia existencia, de su continuidad, de su sentido, un interrogante que no logra completar hasta que la vida está completa y cierra así su lógica y su recorrido.

El hombre deshoja su margarita en el quicio del equilibrio, colgando del garfio de su propio interrogante y cada respuesta, sí o no, alimenta la duda, el enigma de vivir y hacernos, construirnos a nosotros misms, de preguntas, de instantes vividos (pétalos), que alimentan la duda, la eterna duda de existir... Nuestro sentido, nuestra razón de ser...

El caligrama es uno de los componen el poemario Pétalos de margarita

MANUEL MILLÁN CASCALLÓ

martes, 2 de junio de 2009

SILLA 2

De nuevo el caligrama representa una silla y forma parte de la exposición y caligramario Consumido por sí mismo en la sociedad de consumo... Pero, a diferencia de la anterior, ésta no habla de sí misma, sino de su ocupante, apresado por el peso de sí mismo, sombra de sí, esclavo de la rutina y el hastío. El respaldo, como la sombra se agranda. El primero para soportar el peso de su cansancio, de su sensación de esclavitud, de negación de sí mismo en la urgencia cotidiana. La sombra, negra y marcada, delata sus temores, sus dolores, todo aquello que anida en su subconsciente reprimido de realidad, de rutina que le avasalla... Pero también la silla contiene la rebeldía de quien le sostiene... Su venganza es atraerle al lado obscuro que anula la libertad de quien le posee y utiliza...

MANUEL MILLÁN CASCALLÓ


lunes, 1 de junio de 2009

TIEMPO, CARNÍVORA OBSESIÓN QUE ME DEVORA

El caligrama forma parte de Caligramario como también de mi exposición Consumido por sí mismo en la sociedad de consumo. Me representa a mí mismo en la vorágine de la vida y al tiempo como verdugo ejecutor que devora sin tregua ni perdón nuestras vidas.

Pero aquí es un despertador que representa el anclaje a la realidad, al sistema, a la conciencia de sí mismo, a las cadenas de la rutina, a las obligaciones y al hastío. Nos rescata del subconsciente, nos aparta de la fantasía y de la huída... Es la llamada a la cotidiana muerte en vida...

MANUEL MILLÁN CASCALLÓ



sábado, 30 de mayo de 2009

EN MI SOLEDAD (BANCO EN EL PARQUE)

El caligrama forma parte de mi poemario Arrastrando mi vida. Simboliza el cansancio, la soledad del hombre urbano, de ser hastío frente a la necesidad de sentirse vivo y partícipe de su propia vida... Las sombras se agrandan como las dudas y los miedos, como la sensación de inseguridad y el banco, como los árboles parecen flotar en el vacío, como figuras sin nexo con el suelo que los alberga, fantasmas de sí mismos, conscientes de su existencia pero también de su ninguna identificación con el mundo en que viven... Fantasmas de sí mismos, anclados en la Nada.

MANUEL MILLÁN CASCALLÓ

domingo, 24 de mayo de 2009

SOLEDAD NOCTURNAL

El caligrama representa la soledad del hombre ante el Mundo... Una farola, una estación, la noche, una larga espera y una sensación de angustia, de tristeza, de nostalgia, de tedio, de absurdo... La luz tenue de la esperanza, pero la negritud absoluta de una noche sin futuro, tanto externa y real como interna... El hombre sólo ante sí mismo, se juzga en su absurdo ante la mirada del mundo representado por las estrellas, como si éstas fueran los infinitos ojos de los demás, de los que conoce y los que intuye, de la humanidad en sí misma...

Un caligrama de mi poemario Paisajes de mi soledad, horizontes infinitos

MANUEL MILLÁN CASCALLÓ

sábado, 23 de mayo de 2009

CABALLO DE BATALLA

El caligrama presenta aquí una pieza de ajedrez, típico de la cultura eslava como de Chequia. Es la tradición, el azar, la belleza, es Praga, o Praha como escriben los checos. Es la cultura, el arte, la bella ciudad a orillas del Vlatava. Es la sociedad, el cambio constante, es el sueño y la realidad que aparecen reflejados en mi poemario Praga en febrero, con las impresiones de mi segundo viaje a la ciudad, en febrero de 2007

MANUEL MILLÁN CASCALLÓ

CIUDAD, CIUDAD REPTANDO SU DOLOR, SE ARRASTRA


De nuevo la ciudad, la misma que en Ciudad entre la bruma impertinente, la misma que en Metrópolis, (dos poemarios míos anteriores a éste, pero que comparten la alienación del individuo, el grito del ciudadano preso y reprimido y el enjambre urbano)subsiste, obsesión, cadena, condena... Un enjambre multitudinario para la soledad y el hastío, un cepo que aliena a sus hijos, a sus habitantes, atrapados en la rutina, obligados a la urgencia cotidiana, a la negación paulatina de sí mismos para convertirse en un engranaje más del Sistema que nos devora, nos deshabita, nos desaucia y nos aboca a una vida anodina sin más metas que la subsistencia, la supervivencia y el consumo de bienes... una ciudad que nos anula y robotiza para perdernos en la masa...

El caligrama, pertenece a mi poemario Arrastrando mi vida y contiene un grito reprimido de dolor. La ciudad, prisión, es en sí un grito de dolor, un clamor que late entre el asfalto, el vidrio y el cemento que le dan su forma... Pero su corazón, enfermo, grita su moribundez lenta, paulatina e imparable

MANUEL MILLÁN CASCALLÓ

Este calgrama

viernes, 22 de mayo de 2009

NACE OTRA VIDA, NACE OTRA ESPERANZA


Este caligrama representando un recién nacido simboliza una esperanza futurible de regeneración en la humanidad, a partir de una humanidad consciente de que no es un ser único, ni es dueño de la Tierra en la que vive y consciente de que la vida, la supervivencia de la humanidad, como la de la Tierra depende precisamente de la asunción de que, si el hombre es el máximo destructor de la Naturaleza, a él y a su compromiso se debe la única posiblidad de regeneración de la Tierra, en una sociedad consciente de que toda ayuda es imprescindible, generosa y compromiso de todos y que eso también implica sanear la propia humanidad, culturizarla, socializarla, vaciarla de su ambición sin límites y convertirla en una sociedad tolerante, justa y moderada en su consumo

MANUEL MILLÁN CASCALLÓ

domingo, 17 de mayo de 2009

RETRATO DEL RETRATO DE FRANZ KAFKA

El caligrama recoge en el rostro y busto de Franz Kafka las características de su obra, su obsesión por el ser humano y su existencia, la sensación de absurdo de la existencia humana, sus propias pesadillas y la búsqueda de un sentido para la existencia en una sociedad que lo atosiga, lo anonada...

El marco recoge una serie de sus obras, las más significativas...

El caligrama corresponde a mi poemario Praga en febrero, en donde se recoge, en clave poética mis impresiones sobre la ciudad y capital checa durante mi visita a la ciudad en febrero del 2007

MANUEL MILLÁN CASCALLÓ

miércoles, 13 de mayo de 2009

TREN, PRISIÓN, ASIENTO VACÍO


De nuevo el caligrama presenta un interior de tren, un asiento vacío, que representa la soledad del viaje, el viaje a ninguna parte, la sensación de manipulación que ofrece una sociedad, un sistema prolijo en provocar la alienación de los individuos que la componen, esa sensación de sinsentido, vacío y hastío que llena nuestras vidas...

Un tren infinito, una móvil prisión, una zarpa que te conduce a la cotidianeidad de la rutina, al infinito gris de los días aciagos en las ciudades, en las metrópolis que nos devoran y anonadan y muestran ese sentimiento letal de formar parte de un innumerable rebaño de iguales, de obedientes ciudadanos que no sólo componen el sistema sino que son la esencia de él, sin la cual, el sistema, su hipnótico y carnívoro poder no tendría sentido alguno...

El caligrama forma parte del inacabado Arrastrando mi vida... como uno más de sus gritos, de sus lamentos de desgarradora soledad.

MANUEL MILLÁN CASCALLÓ

jueves, 30 de abril de 2009

MESA DE COMEDOR

Emparejado con las sillas 1 y 2, este caligrama, en consonancia con sus complementos, aparece como parte del poemario y exposición en SINCROART Consumido por sí mismo en la sociedad de consumo, lo presenta como un esclavo del hombre, de la humanidad y su capricho, soportando cuanto éste le ponga a su soporte, como puede verse en el poema que lo compone. Tras describir la mesa en sí misma hace una lista metafórica de los objetos que soporta... un soporte para ollas, los platos, los vasos... Así reza el poema:

Animal descabezado
de mi yugo de madera,
mi cuerpo domado
de caballo sin pradera.

Soportaré cuanto me pongas
sobre mi plano lomo,
recio y aplastado:
La fina silla de montar,
de plástico, para mi espalda,
soles de loza abonados
de especies carnosas y oblongas,
jarrones de exiguo mar,
lanzas de ápice romo
por doquier posados,
celadores dislocados
que me quieren atacar...
Desde borricos anclados,
esfinges que han de gritar
bramidos siempre callados,
vocean gruñidos feroces...
A dentelladas se exclaman
del cansancio que derraman,
del dolor de las coces
que la realidad les da.
Animal descabezado,
de su cuerpo de madera,
tallado para la espera,
para la esclavitud domado,
ya nunca se quejará
del brazo que lo ha encadenado
a su inmóvil sitial
por el hombre enjaezado...
Ni planta, ni animal...
Mueble serás,
para siempre mancillado

MANUEL MILLÁN CASCALLÓ

martes, 28 de abril de 2009

SILLA 1

El caligrama forma parte del poemario y exposición Consumido por sí mismo en la sociedad de consumo. La silla dice de sí misma como soporte de nuestro yo cansado. Como un humano, la espalda protesta de su ocupante y le da la espalda como éste se la da a ella, se siente utilizada y manipulada por su ocupante y el mundo, como mueble, le concederá a su ocupante la utilidad que le pide, pero se niega a darle su alma. Como un ser vivo de las fábulas, esta silla, parte de un comedor nos habla y nos muestra sus sentimientos heridos por el desprecio con el que es tratada. Adquiere, con ello, un cierto sentido de acertijo que no esconde su ironía, ni su crítica a la humanidad que maltrata más precisamente a aquello a lo que más so le da y, por lo tanto, a lo que más le debe.

Su lectura es sencilla, empieza por lo más alto del respaldo y acaba en las sombras del suelo y el poema que lleva, por supuesto, mío, reza así:

¡La espalda me das!
¡Mi lomo castigas,
todo tú quebrado
y aposentado!...:
¡La cara no me verás
ni conmigo harás migas!...
¡La espalda también te daré!
¡Eso por descontado!
¡Jamás me levantaré
por mucho que me lo digas!...
Si te sientas sobre mí,
hecho un cuatro arrogante,
no esperes que me adelante,
ni te salude educado...
¡No me moveré de aquí!...
Pienso quedarme así,
como un borrico pasmado
y sin pregntar por ti...
¡Silla me quieres!,
¡silla tendrás!...
Por lo mismo que me hieres,
mi espalda te encontrarás,
y nada más tendrás de mí...
¿Respaldo?..., ¡puede!...
pero, nada más...
que mi corazón no cede

MANUEL MILLÁN CASCALLÓ

lunes, 27 de abril de 2009

EXTINTOR (EXTIENDE BIEN LA LLAMA, ARDE MI LOCURA DE PASIÓN)

Este caligrama representa un grito de ayuda ante la irremisible tentación de los sentidos, un redoble de conciencia que busca su control y en él, sosegar el ánimo, la sensación de vértigo irrefrenable en la caída hacia la rebelión del subconsciente en su ánimo e desreprimir la búsqueda de placeres para combatir la sensación de hastío y de sinsentido del consciente

MANUEL MILLÁN CASCALLÓ

sábado, 25 de abril de 2009

BAÑERA Y DUCHA: AQUÍ HUYEN MIS PENAS AL INFINITO

Este caligrama, parte de la casa que conforma el poemario y exposición, Consumido por sí mismoen la sociedad de consumo muestra al hombre acuciado por sus penas, su propio fracaso, las sombras de su propio dolor... El valle de lágrimas, el hombro donde disolver las penas cotidianas...

MANUEL MILLÁN CASCALLÓ

miércoles, 22 de abril de 2009

GRIS CIUDAD, ALMA MORTECINA

Más un pictograma caligramático que un caligrama, esta representación abstracta de ciudad, muestra a la misma como un abstracto colectivo que difumina, diluye y devora a quien la puebla,
convirtiéndola en un hombre más, un hombre masa, una carcasa útil al sistema.

La ciudad aparece aquí sin hombre que la pueblen, no tiene el monstruoso aspecto de los grandes e impersonales edificios, pero ni siquiera el árbol logra rescatarla de ese aspecto de colmena en la que las casas, iguales, conforman un ejército frío y abstracto... Puertas cerradas, ventanas cerradas y sin pobladores... La ciudad aparece como un fantasma gigante retratado en el detalle de su tejido, en sí no diferente del resto de edificios que la componen...

Pertenece a mi poemario Arrastrándome por la ciudad

MANUEL MILLÁN CASCALLÓ


CATRE (AQUÍ DESCANSA EL HASTÍO Y SE SUMERGE)

Este caligrama también forma parte de mi poemario y exposición Consumido por mí mismo en la sociedad de consumo, en donde, amén de electrodomésticos y objetos de uso cotidiano, también aparecen muebles, como esta cama o el sofá de la sala que ya apareció, no hace demasiado tiempo en este blog. Aquí, la cama asume el papel de refugio del guerrero, del ciudadano ante la sociedad que le acucia y ante sí mismo, su propia conciencia... Un lugar donde huír de nuestra propia conciencia y de nuestra existencia aciaga

MANUEL MILLÁN CASCALLÓ

domingo, 19 de abril de 2009

EN EL GLACIAL ESTOY Y EN EL ESPERO

El caligrama pertenece a la serie de caligramas que conforman Consumido por sí mismo en la sociedad de consumo como parte de la casa modelo que formaban parte del caligramario y exposición de caligramas en Vilanova i la Geltrú, en SINCROART.

El contenido del poema hace un paralelismo entre la angustiosa sensación de hastío de un ciudadano de cualquier urbe actual y la sociedad en la que éste vive. Presenta paralelismos entre tal sensación y el electrodoméstico que simboliza, como si el ciudadano fuese el contenido del frigorífico y dicho electrodoméstico doméstico, la sociedad en la que éste vive, nuestra actual sociedad de consumo.

MANUEL MILLÁN CASCALLÓ

domingo, 12 de abril de 2009

DEJÉ HOY, ASÍ, PEDAZOS DE MI CUERPO HERIDO




Se trata de un pictocaligrama, es decir, un híbrido entre el pictograma caligramático y el caligrama, representando un coche accidentado en la carretera, con el detalle patético y simbólico del impacto ensangrentado del conductor en el vidrio y la sangre que se desliza hasta el asfalto y provoca la simbólica deducción de la muerte en la carretera. Una denuncia más de los absurdos cotidianos, la muerte en carretera, el vértigo por huír de sí mismos que nos conduce igualmente a un trágico final, tan súbito como siniestro como innecesario. Esa estúpida urgencia por llegar antes a ninguna parte... El poema es un canto de dolor que refleja esa sensación de absurdo y de ausencia de uno mismo que convierte a la vida en un cuerpo deshabitado que sobrevive a su propio sinsentido hasta alcanzar la Nada.

MANUEL MILLÁN CASCALLÓ



sábado, 11 de abril de 2009

SALA CON SOFÁ


Sala con sofá es un caligrama característico de mi poemario Ciudad entre la bruma impertinente, que abre, dentro de éste, Yo, en mi refugio. Representa la seguridad de uno mismo frente a un entorno hostil, la ciudad... El lugar en que uno se aisla de sus temores y se acoge al calor de sí mismo... Su memoria, su conciencia... Su castillo frente a la rutina, la inseguridad de una realidad que sólo ofrece negación de sí mismo, inseguridad, temor... Como otros muchos, el caligrama también formó parte de mi exposición y caligramario Consumido por sí mismo en la sociedad de consumo, que representaba una casa moderna con todos sus electrodomésticos y accesorios.

El caligrama representa la soledad del hombre frente a la realidad y, especialmente, frente a la realidad urbana del Mundo Occidental

MANUEL MILLÁN CASCALLÓ

viernes, 10 de abril de 2009

INVOCACIÓN PRESENTE

Invocación presente es claramente un caligrama, de fácil lectura en la que presenta un hombre, un ciudadano suplicante en una invocación a los cielos, en la mismísima sin esperanza. De espaldas, alza sus manos, y, como singularidad, muestra su título, al inicio del poema, arriba y a la izquierda, atrapado entre las manos del ciudadano suplicante. Pertenece a Ciudad, ciudad que todo lo devora, en mi poemario Ciudad entre la bruma impertinente y en su contorno y melena se puede leer mi poema:

INVOCACIÓN PRESENTE

Al cielo van mis manos.
Te pido, Oh Dios,
acabar este SUPLICIO
ESCUCHA
ESCÚCHAME
Y claman mis manos
hacia ti
buscando mi consuelo.
Me busco y
no me hallo (brazo izquierdo)

Las horas longilíneas
me atosigan grises,
mi voz se difumina
y mi razón se pierde
Y clama mi voz,
herida,
buscándote en el cielo
Me busco
y no me siento (brazo derecho)

Dios, siquiera te pido
simplemente sobrevivir (hombros, a uno y otro lado de cabeza)

Siquiera sé si estás
aquí, azul
esperanzado,
pero sí que quiero
sntirme oído
por ti,
por ti,
Supremo EXISTIR (CABEZA, MELENA)

Dios deseado,
Dios imposible (uno y otro lado del tórax)

MANUEL MILLÁN CASCALLÓ







sábado, 4 de abril de 2009

ORDENADOR PARA LA ESPERANZA

El caligrama habla de la soledad del hombre, de la necesidad de comunicación, de esa sensación de desamparo del ciudadado, de esa necesidad de huída de lo que le oprime. En pantalla, un mensaje desgarrador, una declaración de principios, una urgencia; el ordenador, en cambio define la soledad y la necesidad de comunicación... lo presenta como una puerta a la esperanza, pero como un grito de desesperación... Más allá quizás allá alguien que me escuche y que me comprenda

El caligrama forma parte de Ciudad, ciudad que todo lo devora y se incluye dentro del poemario Ciudad entre la bruma impertinente

MANUEL MILLÁN CASCALLÓ

lunes, 23 de marzo de 2009

CICLISTA 2

Este caligrama aparece en Escritos del sudor, del dolor y del camino, poemario que en 2002 supone una recopilación de poemas y caligramas dedicados al ciclismo. De hecho era un caligrama específico y nuevo creado específicamente para el nuevo poemario. Si ciclista 1 suponía un ciclista abstracto o no concreto, éste es un autorretrato mío, pero reincide en los mismos aspectos de liberación de sí mismo, consunción con el paisaje y valores del esfuerzo personal, resistencia al dolor y superación de sí mismo

MANUEL MILLÁN CASCALLÓ

CICLISTA 1

Este caligrama de un clista de montaña en pleno esfuerzo pertenece al poemario Bicicleta, de 1993, un poemario dedicado a la bicicleta y al ciclismo de montaña, en esa fusión entre el esfuerzo personal de superación con el paisaje compartidos en una serie de emociones y sensaciones que incluyen la sensación de libertad, la consunción con el Medio Natural, el valor del esfuerzo, de la superación y de la resistencia del dolor, que como practicante del mismo yo conocía bien, por eso han proliferado los poemas, y algún que otro caligrama dedicados al ciclismo en general tanto de carretera como de montaña), a la bicicleta y a su consunción entre paisaje, individuo, equipo y superación personal

MANUEL MILLÁN CASCALLÓ