viernes, 11 de mayo de 2018

LA MANADA

Obligado por la retórica del trabajo acuciante, mucho ha tenido que esperar este caligrama, a pesar de estar confeccionado en diseño y poemas en la fecha en que salió la nefasta sentencia de este grupo organizado de acoso, acorralamiento, abuso y perpetración de una violación evidente para todos menos para los jueces en su sentencia, para ver la luz. Es una opinión, la mía, ampliamente compartida ante lo que me parece incuestionable y así lo expongo en los poemas de este pictocaligrama. No solo no creo en el consentimiento sino que veo evidente que, acorralada en un cubil, el pánico de la joven no le permitió siquiera reaccionar (ni a ella ni, pienso que a nadie).

La Manada, nunca mejor puesto un nombre, acosó a la presa hasta acorralarla en un lugar sin defensa alguna, y como las presas de una manada de lobos, sucumbió, aterrada, a ser pasionalmente mancillada y devorada por sus salvajes perseguidores.

No es una ocasión de jolgorio y regodeo, como opina uno de sus jueces, el sucumbir a cinco bestias sin piedad y ni siquiera un previo flirteo posibilita ningún aminoramiento de culpa a lo evidente: ni hay consentimiento, ni regocijo, ni placer, solo mancillamiento, abuso, humillación, dolor y todo lo que supone una violación en toda regla.

Más respeto me merecen los lobos que simbolizan que los salvajes que actuaron con nocturnidad y alevosía para abusar y violar a una chica indefensa.

Dicho esto, que el diseño de la imagen refleja una manada de cinco lobos al acecho de presas que cazar (porque ciertamente, lo que hicieron fue cazar a una inocente chica) es evidente. Una manada ojo avizor. 

El poema, mi poema, que se integra en los lobos, se compone de dos sonetos I y II, y viene a dar fe de este acoso y cacería de una manada de verdaderas fieras hambrientas:

I
Feroz amenaza a la cordera desvalida.
Acorralada, el pánico se cierne sobre ella.
La sangre inocente marcará el fin de su estrella.
A dentelladas desaparecerá su vida.

Es la ley de la Manada, salvaje, atrevida...
El hambre de todos ya ha visto otra doncella.
Para el fuego de su pasión, todo se atropella.
La doncella será, pues, pasto de su embestida.

Acecho, persecución, dentelladas al viento:
el terror es la mejor baza de la Manada
y su presa sabe. en la huida desesperada,

cuando llega su fin. Ya en su último aliento,
acorralada y aterrada, se paraliza
el furor irracional que el grupo pone en liza.


II

Un beso robado en el torbellino.
La Manada es un tornado, un infierno
desatado como turba de averno
con su hoguera feroz en desatino.

Azuzado de pasión y de vino,
aúlla el grupo, de la caza el cuerno,
dispuestos a acosar el bello y tierno
reclamo de su hambre y ya destino

de su tenaz persecución impía:
esa corza galana e inocente
que pretenden postrar a dentelladas

de furor y sangre en la tal porfía,
ya vencida a sus ansias desatadas
y su brutal pasión delicuescente.

MANUEL MILLÁN CASCALLÓ

Espero que, observado el grupo organizado en su acoso y derribo de la pieza elegida, nadie ponga en duda que, atrapada y en el furor y torbellino a dentelladas, una vez abatida, está muere antes de pánico de las dentelladas que le dan y que, por lo mismo, una víctima de violación, una vez atrapada pior su cazador, sucumbe al pánico y solo siente dolor, terror y ausencia y humillación ante quien la viola sino asco y, desde luego, aturdimiento.



sábado, 7 de abril de 2018

ÒLIVA (LECHUZA)

Detalle del triptico A Merta Blanch Falp, In Memoriam..., esta lechuza de mi caligrama, símbolo de la diosa griega Pala Athenea, equipara la sabiduría de la inspiración en la creación estética que precisó mi mujer para inspirar a los alumnos a la confección artística de las bestias del bestiario que compusieron los alumnos. De paso es un homenaje a la propia Marta como a la creación estética, al acto de la creación artística en sí mismo. 

El poema, mi poema, que puede observarse en cabeza, faz y pecho, en catalán, reza así:

Com la Pal·les Atena,
sempre atenta a la cultura
i la saviesa i la bellesa més pura.
L'Art de tu s'emplena,
Marta. Amb tu  es reconeix
com Art, cola mentre creix
sortint de la ment obscura
a la llum més plena.

MANUEL MILLÁN CASCALLÓ

jueves, 5 de abril de 2018

EXPOSICIÓN DE EL BESTIARI ROMÀNIC EN CUBELLES

Con motivo de la Semana Cultural de 2018, el Ayuntamiento de Cubelles, por medio de su Área de Cultura, expone El Bestiari Romànic, serie de murales con las que los alumnos de 2º de ESO del Instituto Cubelles han confeccionado una serie de murales en las que los alumnos reproducen fielmente una serie de animales que componen el amplio Bestiario del mundo románico así como estudian el significado simbólico como actividad de aprendizaje en la asignatura de Sociales de dicho Centro, exposición que se inauguró ayer, día 4 de abril de 2018 en el Centre Social de Cubelles y que permanecerá en tal ubicación durante un mes.

Dado que esta actividad comenzó en centro como una serie de murales compuestos por los alumnos de un crédito de Historia del Arte iniciada por mi mujer Marta Blanch Falp, fallecida a finales del año 2015, y profesora numeraria del Centro en la especialidad de Sociales (Geografía, Historia e Historia del Arte)  y que yo también soy profesor numerario del Centro en la especialidad de Lengua y Literatura Castellana (Lengua y Literatura Castellana, Literatura Castellana y Literatura Universal), se me pidió que hiciese un recordatorio de la actividad de mi mujer al respecto, como iniciadora y propulsora de la misma.

Marta Blanch Falp convirtió esta actividad docente de hacer confeccionar murales a los alumnos de segundo de ESO reproduciendo lo más fielmente posible y a tamaño natural obras de arte que se exponían en el recinto de la Cantina del Centro (que actualmente, como homenaje a mi mujer, precisamente por el desarrollo continuado de esta actividad hasta que falleció, se ha convertido en el Espai de la Marta).  Los murales, reprodución en color, en ceras, sobre papel o cartulina y de forma individualizada (figura por figura: cada cartel era una figura independiente de las otras y frecuentemente realizada por un alumno, a lo sumo dos) las figuras y todas juntas reproducían un tema genérico y servían también para evaluar individual y colectivamente al alumnado y pasaban a exponerse en dicha ubicación en la despedida navideña. 

La primera exposición de este ciclo, que aún continúa presente, se dedicó al Guernica de Pablo Picasso y fue tal el éxito, que se convirtió en una tradición navideña para los alumnos de 2º de ESO del Centro. La propia Marta decidió, al año siguiente hacer un Nacimiento Navideño sacado de las figuras del románico. Esto se hizo dos años seguidos y al siguiente, mi mujer se decidió por desarrollar el Bestiario románico, que se sigue  manteniendo como tradición navideña.

El bestiario incluye una serie variada de animales que van desde animales mitológicos y fantásticos (el ave fénix, unicornios, dragones, quimeras...), pasando por mamíferos, aves, reptiles y anfibios tanto salvajes (europeos, asiáticos y africanos) como domésticos y no solo se reproduce la imagen del animal sino que busca y expone información sobre su identificación y simbología cristiana medieval.

Por lo que a mí respecta, para presentar y acompañar la exposición de los trabajos de los alumnos y dedicar un homenaje a la que fue su iniciadora, he confeccionado un tríptico, A Marta Blanch Falp, in memoriam...

En él se rinde homenaje a Marta Blanch Falp como iniciadora, se da un estracto de la historia y características de su aportación, la evolución de los distintos temas y se concluye con el sentido de tradición en que se ha convertido para alumnos, profesores y alumnos.

Acto seguido, la imagen central , realizada por mí, reproduce un bestiario medieval que reproduce el bestiario de Llull, compuesto por un mosaico de nueve imágenes, el león destronado, el oso, el jabalí, el ciervo, el rey leopardo (en la imagen central), un caballo, un unicornio, un camello y un carnero. El poema, mi poema, en castellano, hace la dedicatoria a Marta y pone la relación simbólica con el bestiario de la imagen y, rodeando a este, dos caligramas míos que representación la relación del arte creativo con la inteligencia y la sabiduría: la vela, con la inscripción en latín de que la "La Luz de la inteligencia siempre es Arte suprema" y la lechuza, símbolo clásico de la diosa Palas Atenea, diosa de la sabiduría, con poema en catalán loando a Marta.

MANUEL MILLÁN CASCALLÓ


domingo, 11 de marzo de 2018

PRISIÓN DE VIDA

La Vida es una invisible prisión que te atrapa de rutinas y cadenas invisibles de percibir desde la ingenuidad infantil, y aunque la juventud descubra los entresijos perversos de un Sistema impío con su apisonadora implacable, la idealidad y la energía proyecta espejismos de torearla y modelarla o tallarla a su medida... Pero la ambición caníbal del Sistema no tiene fin. Su infección es imparable, y acuciado de urgencias y de sinsentidos, la monotonía acaba anquilosando la energía y la voluntad y cibernatizando a todos sus individuos, infectados de hastío y atonía y acabas atrapado en tu propia vida, esa jaula transparente de la que ya nunca podremos salir, diluidos del mortífero veneno de las rutinas y los pagos y las deudas... y la supervivencia intrancendente y anodina.

Los surcos de la vida modelan tu prisión, pareces tuyo por ser diferente, pero no impide que seas un preso más de la infinitud tildada de humana, como todos y como cualquiera desde que empieza hasta que acaba el día, y la semana y el mes y el año y la infancia y la adolescencia y la juventud y la madurez cada vez más gris y la vejez y la moribundez y la Muerte y el olvido...

El caligrama representa la Vida como una botella de plástico trasparente para que tus golpes parezcan dar esperanza de una rotura imposible... y allí, en el líquido creciente, la voluntad se ahoga hasta completar la totalidad del envase que acabará diluida como tu propia existencia, cada vez tú más invisible, más ninguneado y reducido a un líquido viscoso para que el Sistema te pueda beber y tirarte como un deshecho sin valor perceptible...

El poema que lo integra, plasma esta percepción como una angustia, una opbsesión que te persigue manida de desengaños e incontrovertible a cualquier intento de para o invertir un proceso que no tiene solución posible:
Yo, encerrado, siento latir el flujo
de mis desengaños, intermitente
palpitar con su martillo,
berbiquí tozudo
que atornilla, tartamudo,
su tornillo.
Aguzando el daño,
con tu daga estás, impertinente.
Y aguzando estás el pozo
y ensanchando la herida
y ahondando, sangre, ardiente
ponzoña de tu serpiente
que carcome, venenosa,
el espacio de mi mente estrangulada...:
Mi obsesión impenitente.

MANUEL MILLÁN CASCALLÓ

domingo, 4 de marzo de 2018

EL LIBRO DE LAS TEMPESTADES

De nuevo una imagen poemada. Un recorrido sintético de imágenes igualmente sintéticas y meramente lineales, hechas sin levantar la punta del bolígrafo y aparentemente autónomas, envases vacíos o llenos, el libro que da título a la obra y resume imagen y poema, una chincheta de dolor retorcida y boca arriba y una lámpara de pie sin pantalla, todas ellas en contraste con su sombra negra y amenazadora, se hilan entre sí y hallan su nexo común en el poema, mi poema, que les da sentido de cohesión y contenido mientras las imágenes se unen entre sí por un fino hilo que las enlaza y muestra como una continuidad de trazo, el mismo que simboliza la unión de contenido y recorrido en su sentido original:

Inútil, la razón quiere atraparte
en jaulas de cristal.
Eres invisible.
Más sé que existes.
Yo sé que te descubre mi intuición.
Tu fantasma siento perceptible
y es un monstruo
que surge
inestable 
de los pozos...
Por eso urge 
desvelarte
por mucho que te cubras con embozos.

En tus páginas blancas te ocultas.
Pero están todas...:
Ventiscas, huracanes,
tifones, tormentas bruscas,
diluvios... Rayos y truenos 
de ira loca,
tornados que desatan caracolas
y toda clase de desmanes.
Los guardas en tu caja de Pandora.
Pero tu rostro infernal,
no. Ese es, sin duda tu animal
maldito.

Porque tus manos están sucias,
encenderé la luz:
verás que las sombras de angustias, 
se agigantan
y sus presagios te señalan.
Estás ahí, el abismo te oculta...
Mas tengo fe
y un día, todos sabrán quien eres tú...
Ese animal terrible y proscrito
que todo a su paso lo destruye.
Y tras de ti,
tinieblas y desierto,
un mundo roto y sin fin
del que la vida
y la razón huye
en un caballo sin brida.

MANUEL MILLÁN CASCALLÓ

El poema reparte sus estrofas de forma natural, de izquierda a derecha y de forma autónoma hasta la lanzar su lapidario colofón ascendiendo el abismo desde su pozo hasta el límite del horizonte que lo sustenta que no es otro que el del límite de nuestro mundo, hasta allí donde alcanza nuestra mano que ha convertido cuanto toca en un desierto que alberga cada uno de los tótems construidos por nuestro tránsito por él.

Las negras sombras formulan el presagio y el poema alude a un mal satánico surgido de las entrañas de la Tierra, un mal aparentemente intangible e inatrapable en ninguna de las jaulas de cristal (los envases). La razón no puede definirte, pero existe la maldad atroz y está en el ser humano que desata todas las plagas del odio, la violencia, la intransigencia, la ambición, la envidia, el egoísmo, las patrias, las religiones, las banderas y hasta los equipos deportivos que alientan el fanatismo y la ira, y el poder corrupto y sin escrúpulos y un afán de protagonismo e intolerancia que acabará con todo y con todos y que es necesario desvelar, denunciar de luz constantemente... ¡Qué nadie oculte su rostro ni se haga ciego a lo que ocurre ni haga oídos sordos, al dolor, a la injusticia, al abuso, a la guerra... injusta y sin excusa ni motivos... Dios no existe, pero Satán, sí, y somo nosotros, el huracán, el tornado, la tormenta de rayos y truenos y el tifón que todo lo asola de muerte y de dolor, la infección, el cáncer que acabará con todo y con nosotros mismos.

MANUEL MILLÁN CASCALLÓ






viernes, 2 de marzo de 2018

LUDIBRIUM OCULORUM


Ludibrium oculorum es el tópico clásico del engaño de los ojos que mantuvo claro el mundo teocentrista medieval por el que los placeres terrenales eran un engaño satánico que nos arrastraba a la perdición tentándonos con placeres engañosos y fútiles... Sin caer en hipérbole ética de ver en todas las formas de gozo y belleza terrenales la mano de un Satán en el que no creo como tampoco creo en Dios ni en ningún dios intangible, convengamos en que no es falso que muchos de los gozos y sensaciones placenteras son fútiles y ello no es más que un carácter beneficioso ya que la continuidad de un placer hasta la infinitud nos saturaría y llevaría al hartazgo y que, ciertamente, los sentidos nos engañan más de una vez y, sobre todo, nos engañamos nosotros augurando una sensación hiperbólica del mismo que, sentido después, puede hacérnoslo saber a poco, mientras que el placer inesperado y sorprendente suele hacerlo más agradable, lo mismo que el dolor inesperado lo sentimos más agresivo y puro al cogernos desprevenidos.

La sociedad actual, basada en estado del bienestar y el goce materialista de la vida es un claro exponente de subversión e hiperbolización de valores convirtiendo lo superficial y banal en una meta de un placer huero y estéril pretendiendo además que la cantidad es un valor superior a la calidad y que no hay nada más placentero y poderoso que aquello que produce insana y estúpida en los demás en un mundo que claramente prefiere vivir para la galería que vivir y sentir verdaderamente.

La sensación de placer, física o mental, conecta directamente con nuestros instintos y nuestros y halla su mayor potenciador en el mundo onírico del subconsciente. Allí encuentra el altavoz perfecto, capaz de hiperbolizar y metamorfosear sensaciones sensoriales y crear imaginar que surgen de hibridar evocaciones de percepciones reales... Las imágenes que surgen pueden adquirir formas concretas que creemos reconocer pero que no son realmente descifrables porque surgen de coser harapos incompletos de las mismas...

Esta es exactamente la sensación que produce esta imagen poemada (separada esta vez la imagen y el poema que sugiere). Desde transparente recipientes vacíos hasta híbridos de cintos sin concreción absoluta, fusionados a un cepillo, pasando por una seta que es una chincheta, la llave de apertura de una lata que emana del suelo pueblan un planeta excéntrico e imposible al que se acerca una nave-mouse con su gran antena proyectada hacia el vacío espacial... Objeto cuya desubicación y reubicación alimentan la paradoja hipnótica de aquello que nos sorprende por su exotismo y por su rebeldía a la comprensión lógica... Lo que parecía reconocible deja de serlo por su contexto y así hallamos ese paralelismo al mundo que nos fabrica una realidad imposible de sensaciones incompletas que, alambicadas de espejos desprenden engañosos placeres que resultan disfraces sin contenido y terrores a monstruos hiperbólicos que no son más que proyecciones gigantes de juguetes de la urgencia y el momento...

Esa misma sensación es la que formula mi poema:
Cuando la imagen se sueña de formas
cerradas y reconocemos los límites,
creemos tener conciencia y normas
para identificar su identidad...
¡Qué iluso!...: No sabemos la verdad.
El ojo nos engaña, y es posible
que su ficción nos lo imagine cierto
pero son, de nuestra vigilia, sueños
dotados de verismo irreversible.
¿Quién distingue entonces del sueño diestro
la realidad?.
Ni siquiera nuestros sueños lo saben,
pues, en nuestro subconsciente ambos caben.

MANUEL MILLÁN CASCALLÓ

Ya la formulación barroca y descartiana dejó claro que lo único demostrable para cada uno mismo es la consciencia de sí mismo. Ese pienso luego existo que declaró que era difícil discernir entre la Realidad y la vigilia del sueño y por eso Calderón de la Barca formuló la vida como un sueño de Dios.

No de Dios, pero sí de sí mismo, nuestros sentidos alimentan nuestra conciencia para dar sentido a lo percibido como Realidad y que tratamos de descifrar separando la Verdad, lo cierto de lo que no lo es. Lo que es, sea en la Realidad o en la vigilia del Sueño, es el Hecho y este será la Verdad en sí misma, la percepción de ésta por cada uno de nosotros es solo un intento de suplantar ésta por nuestra percepción y nuestra comprensión de este y encima sujeta a la experiencia acumulada y a la percepción sensible e intelectiva momentánea del mismo... una variabilidad imposible e intangible de asumir como la Verdad incuestionable y, en s´misma, única, y solo calificable como la percepción instantánea del hecho que define esa verdad como nuestra verdad  instantánea, y nunca como la Verdad ni mucho menos el Hecho, ajeno en sí mismo a nosotros y eso incluso siendo nosotros mismos quienes lo hemos producido.

La Relatividad de esa asunción no puede más que demostrar nuestra pequeñez ante la comprensión de cuanto existe y cuanto es y eso requiere de una modestia que, desgraciadamente muy poca gente aplica ni posee ni esgrime

MANUEL MILLÁN CASCALLÓ

lunes, 19 de febrero de 2018

ELIXIR DEL TIEMPO IGNORADO

La mejor percepción del tiempo es aquella en la que el tiempo se pierde en la vida y en la vivencia y no se es consciente del tiempo ni de su paso, es el tiempo vivido realmente y el tiempo ganado en vida real, ese es el verdadero elixir de la vida, el del tiempo ignorado.

El caligrama lo representa encerrado en su envase en contraposición al tiempo de hastío como un desierto de vida en el que el paso del tiempo nos agobia y percibimos lo vivido como algo perdido cuando la realidad es todo lo contrario, la vida disfrutada no es consciente del tiempo que ya ha pasado porque es un tiempo disfrutado, vivido de verdad... Puede que su sombra se alargue en la consciencia y que el disfrute que nos lo suministra sea entonces percibido como un frágil soporte en inestable equilibrio (en la imagen del caligrama, la cuchara), pero los placeres degustados, la vida percibida como un placer tiene un valor incalculable. No en vano la sabiduría popular lo recoge como "Que me quiten lo bailado", porque efectivamente, nadie puede quitarte la vivencia, ni siquiera el olvido que, en todo caso, rememorizará el momento y el placer, lo disfrutado y lo padecido, disfrutado y padecido está: vivido y vivencia...

En cuanto al poema que lo integra, se reparte entre las etiquetas de la botella, cerrada para que no se pierda su valioso contenido, y la cuchara, como poso del elixir ya saboreado.

La marca del elixir es título del poema y en cuanto al contenido del poema. El Sol es la fuente de vida, el motor que nos la infunde como la consciencia de esta y de él bebo la vida en sí misma como un elixir de energía... el disfrute no podrá frenar el paso del tiempo y por eso, aunque me sienta plenamente vital, no quedaré mancebo porque no podré evitar que el cuerpo envejezca, ni me haré caracol, porque me seguiré sintiendo vivo y porque, al hacerlo, no viviré a contrapié de lo que la vida me ofrece (la vida hay que disfrutarla, en lo posible, como viene, es decir, carpe diem, aprovecha el momento, la vida como placer cuandoi así se te ofrece y no le busques tres pies al gato. A pesar de que el tiempo corre (el reloj asesino sigue siendo Kronos devorando a sus hijos: el paso del tiempo) y viviendo se va articulando mi destino, que no será otro que la muerte, sí, pero al menos habré vivido y habrá valido la pena vivir lo vivido.

Por eso el poema, mi poema, reza así:
De este elixir de Sol
viviente del que bebo,
no quedaré mancebo
ni me haré caracol
si por beber me pierdo
viviendo con el pie izquierdo.
ESE RELOJ TENAZ 
Y ASESINO
que así se hilvana,
es mi destino

MANUEL MILLÁN CASCALLÓ