miércoles, 1 de julio de 2015

BEATUS ILLE APLICATIONIS


El caligrama, como el título indica, muestra la aplicación tópica del tópico Beatus ille, enunciado por Horacio y que tan característico se haría de la literatura ascética y mística de nuestro Renacimiento (tanto que los místicos de la Contrarreforma, como los ascetas, la reconocieron como la Primera Vía, o Vía Purificadora de los pecados del alma para la consunción del alma con Dios). La contemplación del paisaje en su belleza y paz perfectas y divinas, se convierten en purificadoras de nuestras penas, angustias, tentaciones y pecados. El poeta se sitúa en la misma Naturaleza, en este caso, como muestran los versos del caligrama, en el pinar que bordean las aguas de un lago o pantano encajonado por montañas y desde allí se extasía en la contemplación de la belleza que consuman las aguas azules y apacibles aguas del pantano, enmarcado por montañas boscosas y, por lo mismo verdeadas en una visión de lo sublime que la Naturaleza ofrece y regala por sí misma si eres capaz de pararte a observarla y deleitarte con su visión. De la belleza y la paz se desprenderán por sí solas la purificación del alma y la mente, liberadas en el poema, que alterna los gritos y padecemientos interiores con el deseo de paz interior que, al tiempo, descansarán el cuerpo en el sin tiempo y sin medida que ofrece la Naturaleza, al liberarse del hastío, la rutina y las represiones internas obligadas por la urgencia de lo cotidiano.

El poema surge al tiempo que se liberan las sensaciones y emociones que construyen el mirador desde el cual el poeta se incorpora a la inmensidad del paisaje.

El paisaje podría estar en muchas partes, pongamos el Pantano de Sant Antoni de la Conca de Tremp,
y los sentimientos liberados, con todo y ser míos, podrían igualmente pertenecer al pensamiento colectivo de los hombres que me acompañan en el Orbe reconocido como Occidental (y no dudo que en el Oriental, se compartan las mismas sensaciones, aunque construidas, no solo de distintas vivencias, sino de una distintas percepción del mundo, al surgir de una distinta forma de construir y observar la percepción del mundo). Pero, la sensación de belleza y paz que se desprende del paisaje, es Universal e Intemporal para el ser humano.

MANUEL MILLÁN CASCALLÓ

lunes, 22 de junio de 2015

ADÁN Y EVA

ADÁN

Sin el rotulador del papel, de la síntesis se su cuerpo al sinuoso poema, ambos míos, y buscando una sencillez meridiana en donde diseño corporal y poema se complementan como este Adán desnudo, como su poema, se complementa con Eva, uno y otro se definen como cuerpos sometidos a la dictadura de un Sistema insensible que castra a sus individuos formantes hasta convertirlos en meras carcasas andrógenas que deambulan sin apenas reconocerse como seres incompletos incapaces de alcanzarse jamás a sí mismo en cualquiera de las continuas platonizaciones que proyecta para jamás alcanzar, desnudándose a sí mismo hasta alcanzar la nada sugerida y obligada por la rutina y la urgencia,

Adán es un ser frustrado, un títere al servicio de esa urgencia que solo será consciente de su fracaso cuando atisbe el profundo abismo que el mismo cavado día a día a continuas negaciones de sí mismo hasta comprender que su único sentido fue pasar hasta alcanzar su propia negación, su propia nada en el olvido de sí mismo... puedes seguir a su derecha el poema:

Hoy, que todo sintetiza 
la estatua de mi cuerpo,
descubro las líneas del fracaso.
Un monigote soy,
que de mí mismo
asume el garabato de mi caso
y la profundidad de mi abismo.

Hoy sé que ser un hombre es esto:
Repetir y repetirse
en un latido continuo,
y extinguirse
dejando el hueco 
de tu olvido.

MANUEL MILLÁN CASCALLÓ

Simbolizado está el fracaso de uno mismo hasta descubrirse desnudo, vacío y sin futuro ni esperanza, un monigote, un garabato como todos prescindible que se pierde en la multitud millonaria de los seres sin sentido, olvidados de sí mismos y del mundo que los construye día a día, inseguros, prescindibles y anodinos, todo lo más reflejos de estereotipos cuyo valor real es, fue, siempre ha sido y será ninguno, dispuesto a ser roca, polvo y un montón de huesos sin nombre ni apellidos en la memoria colectiva del mundo que nos construyó para ser nada.

EVA

Eva se ató a su cuerpo para atraer a Adán y conseguir de él lo que quería, pero pronto supo que su poder también había sido su perdición. Su cuerpo la convirtió en esclava del hombre y de sí misma. Siquiera ahora, cuando sabe que ha de huir de la objetualización sexual que su cuerpo hipnótico desprende, sabe prescindir de él. Ha aprendido a alejar al hombre y a hacerse valer en sus ideas, en sus gustos y en su libertad, y ser mucho más que un cuerpo bello, pero sigue presa en su cuerpo. Ella misma destaca su belleza aunque sea para sentirse bien y bella y deseable, a los otros y a sí misma. A pesar de lo que diga, ella misma esculpió, pintó y decoró su cuerpo para sentirse no solo bella, sino mujer y ahora le cuesta reconocer que su mayor enemigo está en ella misma. Esclava de las modas, de los caprichos, sigue atada a un espejo en donde siquiera quiere verse como es, sino como un ser platónico de belleza inalcanzable ni retenible... También es un títere del Sistema y de alcanzar ser invisible y liberada de su cuerpo, alcanzará también la misma negación que el hombre arrastra. Su mayor virtud es la resistencia y la perseverancia...:

Siguiendo la imagen de los cánones estéticos,
construyeron para mí este sarcófago sinuoso,
mas atrapada estoy en él, y es belleza
imán lo que se muestra,
pero teatro de este juguete maniquí.
Es el pago infinito de la imagen de mi cuerpo

MANUEL MILLÁN CASCALLÓ

Víctima del instante y de su afán de protagonismo por ser el eje del mundo y de su mundo, tendrá que empequeñecer para alcanzar la idiosincracia del hombre y sabrá que será también esclava y un títere del sinsentido que a todos nos atrapa y podrá sumirse en el olvido que nos iguala a todos cuando alcanzamos el final del camino.

domingo, 21 de junio de 2015

PALMERA II (y PALMERA)


No es la primera palmera que convierto en caligrama, pero aquella primera glosaba una sensualidad sinuosa que huía de las brumas de una ciudad que nos atrapa en su hastío atado a la rutina y el sinsentido de una vida convertida en pura inercia del mecanismo de una sistema que nos devora y nos anula. Aquella entrecruzaba las tentaciones de una sinuosa serpiente y era un grito hacia la tentación, el gozo y el deleite, cuando esta, clara en los versos de su tallo-columna, como aquella se hacía deliberadamente laberíntica, es un grito de dolor que brota de las raíces hasta el claustro celeste de sus ramas. No voy a comparar sus versos, bastará con compararla a la PALMERA de La ciudad entre la bruma impertinente para comprobar la distancia entre la afinidad de diseño y la diametral diferencia de mensaje para demostrar el peso del instante en el símbolo y su asociación al mundo sensible que lo provoca.

PALMERA I

Aumenta el tamaño y acude a la letra para comprobar la distancia entre dos mensajes polarmente opuestos asociados a un mismo símbolo y ambos, caligrama y poemas, surgidos de una misma mano, la mía, aunque con 9 años de distancia y un contexto abismalmente distinto solo unificable por medio de la bruma del tiempo que cubría aquella ciudad de hastío y esta de dolor y grito

MANUEL MILLÁN CASCALLÓ

EVA, ANGÉLICA, ÍGNEA, ETERNA...


Esta Eva, sin duda caligrama, es todas las evas y ninguna concreta, un infinito colectivo que lo mismo podría encajar con una mujer mediterránea, nórdica, eslava, germánica, hindú, africana, amerindia, indonesia, papú, china, coreana, árabe, esquimal... es todas y ninguna concreta, es blanca como puede ser negra, cobriza, amarilla... pero es madura, equilibrada y sinuosa y, de ser una donna angelicata, podría ser ingenua y vital, pero nunca adolescente e infantil, porque es mujer en todos los sentidos y pudiera o no ser madre y esposa y viuda y divorciada y prometida y separada... No renunció a la vida ni a la Tierra, ni a los placeres mundanos para perseguir entelequias celestes, ni cayó de un guindo y se enamoró de un fantasma de cuento (aunque cuando lo hizo y lo sintió o siente, seguro que lo sintió perfecto y sobrehumano como ninguno, sea hombre o mujer, lo somos, lo fuimos ni lo seremos nunca) y puede ser ejecutiva, profesora, dependienta, obrera de una fábrica, minera, conductora de camiones, agricultora, pastora, locutora, cocinera, camarera, stripper, enfermera, doctora, jueza... no tiene edad concreta, ni rostro definido (salvo el que tú le pongas), y ser decente, indecente, amoral, escéptica, atea y hasta beata, pero es mujer, hipnótica, sinuosa y definida y su tendencia sexual pudiera ser cualquiera como su religión, su tendencia en hábitos, gustos, ropas, su oficio, su pensamiento y su color preferido... Cuando se canta a la mujer y no se piensa en una concreta, todas pueden pasar por ese estatus, poseerlo y abandonarlo por otro venerable, tan digno de elogio como este, pero patentemente distinto y distintivo.

Non hay truco en el poema que lo conforma. Fija el rostro en las cejas, los ojos, la boca, el perfil de la cara, el cabello, las sombras como quien acaricia su cuerpo y con él la belleza implícita y magnética que posee y añade tus sentidos para hacer de mi poesía la tuya propia... Así podrá ser esa mujer todas las mujeres como la que adoras, seas hombre o mujer, pero, sobre todo humano, sensible, sensitivo y definitivamente, lírico

MANUEL MILLÁN CASCALLÓ

viernes, 5 de junio de 2015

CANGURO


La imagen del caligrama (más exactamente un pictocaligrama) es clara, un canguro en imagen con un poema que le describe en su esencia por sus características de identificación social como geográfica (y esa es la razón de que se inscriba al MUNDO, poemas de identificación y adscripción geográfica, étnica y medioambiental de todos los lugares del mundo, dentro del poemario Mundo, demonio y carne). El poema aprovecha las sombras que dan volumen al animal y su contorno para describirse como su descripción y su carácter de mamífero ancestral, la de su entorno, la identificación geográfica y estatal con Australia y su idiosincracia, como con su carácter simbólico en la hembra, de madre cuidadora y vigilante amatísima de sus crías, buscando en uno y otro su descripción e identificación lírica.

El poema que lo compone, mi poema (como mi caligrama), reza así:

A saltos, a grandes saltos, recorro
el espasmo de la huida en latidos
mientras mis sueños siguen aún dormidos,
ajenos a la urgencia y el socorro.

Desde el pasado, dinosaurio corro,
mamíferos de tiempos detenidos.
Abolidos los huevos con sus nidos,
llevo mi propio bolso con su forro

y en él, un futuro aún quebradizo,
en este balcón saltarín que es su abrigo.
En esta ancestral tierra de hechizo

retrato su paisaje, sumo y sigo
a saltos sobre el tiempo detenido,
mi cola equilibrio en su tendido.

La tierra me subyuga en su pradera,
y en los bosques de eucaliptus, la hierba...
Un verde mar quisiera en el desierto, 
mas las acacias, buenas guerrilleras,
la presencia de herbívoros enerva
y ahuyentan al peligro más incierto.

Callitris, malaleucas, casuarinas
con buenos compañeros de mis juegos,
cual los manglares, trampas sibilinas
donde son ineficaces mis ruegos.

A Australia como nadie represento.
Columnas tengo por patas traseras, 
largas, fuertes y potentes y ligeras:
Un resorte son, mi trono y mi asiento
y mis cortos brazos son dinamita.
Mi cabeza a la de la cierva imita
y mi marsupio da fama de madre,
la nurse perfecta, la cuna andante,
con mecedora y columpio ambulante
hacen que, en el símbolo, todo cuadre
si soy hembra amorosa y vigilante.

MANUEL MILLÁN CASCALLÓ


El paisanaje, sea de hombres o animales o de plantas, identifica el paisaje donde vive y así se hace un mundo propio y distintivo al que identifica por la simbiosis de un territorio con los pobladores que lo identifican y así, en la identidad, componemos ese mundo en el que la humanidad con sus intereses egoístas y ambiciones pone el demonio y la carne por el que lo modifica a sus intereses. Esa es el sentido de la descripción de los mundos del mundo terrestre para llegar al hombre y a la humanidad que lo altera y lo destruye inconsciente o conscientemente. 

sábado, 30 de mayo de 2015

BASTA CON UN PORO, UNA RENDIJA


Tras las últimas selecciones municipales y autonómicas, asoma en nuestro país un rayo de esperanza contra una crisis no solo económica, sino más bien de valores éticos y de falta de humanidad por parte de los que gobiernan en España, en Europa y en el Mundo... Quizás pueda diluirse la arrogancia
y el menosprecio de los poderosos con la gente de a pie. La corrupción, el desprecio ha sido tanto que han acabado pagándolo como merecían, y aún ha sido poco, pero se les ha acabado el pasar el rodillo y el menospreciar a todo y a todos, la corrupción galopante, la mentira sin escrúpulos y el ordeno y mando oculto de democracia... Sólo queda dejar claro que la deuda de este país está en Suiza, Andorra y las Islas Caimán y que ellos y los banqueros y grandes empresarios son, sobre todo, los intencionales provocadores de una deuda que han hecho pagar a todos cuando era solo suya y pérfidamente suya... Así salimos del pozo, de la sima en que los poderosos nos han sumido y conducido para su exclusivo provecho y para felicidad de su insaciable ambición y falta de escrúpulos, con cara alegre. Soy yo, pero son todos, y por eso puede tener una cara que no es la mía, pero es de todos, un K, que identificaba a Kafka, pero era todos y cada uno de las víctimas de un Sistema, como muestra la imagen del caligrama, como símbolo universal, y así y con él marcamos las guías del poema, mi poema, que lo compone:

Tras de la bruma, arden lanzas de luz,
saetas, dagas que traen la esperanza,
fundidas al dolor, la mezcolanza,
dispara dardos, hierve la testuz;

La razón y el ánimo y su avestruz,
buscándose en los giros de la danza,
despiertan los sentidos, su semblanza,
un proyectil que huye de su arcabuz,

devora el viento y hacia el blanco corre,
carnívoro de la felicidad.
Distancia, urgencia en su voracidad,

no hay enemigo, castillo, ni torre
que puedan detenerla en su camino,
describiendo con él mi propio sino.

MANUEL MILLÁN CASCALLÓ

viernes, 17 de abril de 2015

EN EL OXÍMORON


Enredado en las patas de un monstruo equívoco, en su cabeza, en su tórax, en su abdomen o deslizándose en las sombras, la belleza, la palabra, la poesía se encubre en su disfraz... ¿Quién dijo que la belleza habita en lo evidente... La belleza asesina o late y se mimetiza de relojes, habita en ti y se dibuja en tus paredes... Tú la ves y la sientes y la haces bella y magnífica o incómoda o placentera cuando te envolvió en ese instante... La belleza picotea en el mármol de tu vida y absorbe el zumo de la perfección en las sombras... Quizás la sientas alguna vez, profundizando en tu piel y absorbiendo tu vida e intentes desembarazarte porque estás atado a lo prosaico, pero ella seguirá tu estela y en sueños clavará su puñal... Algún día sabrás de su veneno y ya nunca podrás huir de su ensueño... Dormir, dormir placenteramente en su prolífico sueño y el mundo se te antoje el verdadero monstruo al que no quisieras volver, ahora que lo ves bajo el infinito y horrible tapiz de imágenes que reflejan tus ojos

MANUEL MILLÁN CASCALLÓ