jueves, 12 de febrero de 2009


Este caligrama que refleja una lavadora forma parte del poemario, realmente un caligramario, pues está compuesto exclusivamente por caligramas, Consumido por sí mismo en la sociedad de consumo, que servía de base a una exposición de caligramas que representan muebles, enseres, objetos, electrodomésticos y paredes, puertas y ventanas que conforman un piso moderno y que formaban parte de una exposición de caligramas, Casa modelo, que se montó por SINCROART en Vilanova i la Geltrú, con la casa a escala menor. La idea era pasarlo a tamaño natural y convertirlo en una exposición itinerante por toda Cataluña (pero el proyecto definitivo aún no se ha podido llevar a cabo). La casa era una crítica a la sociedad de consumo y al modelo de miniviviend que proponía el Ministerio de la Vivienda.

El caligrama, como los demás, versa sobre sí mismo, en este caso, la lavadora y su gran aporte a la sociedad actual y a la liberación de la mujer y en su interior pueden leerse estos dos sonetos

EPITAFIO A LA LAVADORA

Vértigo infernal, bélica blancura.
Tu espuma ha de librar de la miseria
la suciedad de su díscola feria
y tornarla al retrato de dulzura.

Mácula feroz que por ella cura,
por ella olvidará su voz de histeria
para volverse respetable y seria
la prenda imprescindible de premura

¡¿Qué sería de mí sin tus cuidados?!...:
El mundo entero volvería, triste,
a la antigüedad plena de cadenas;

tus rugidos feroces y exaltados
no pueden encubrir cuanto nos diste
al liberarnos de tantas condenas

Equilibrista en el vértigo, giras,
tu blanca locura con tu inocencia
encadenada con la impaciencia
al espejo en el que el mundo te miras

y a la velocidad conque tú viras,
se remueve el estómago y su ciencia
golpeando nuestra triste conciencia.
De tu memoria haces harapos, tiras

y duermen en un amasijo pieles
de los pasados momentos vencidos,
pasïones , batallas y vacíos,

fermentos de varios vicios, con hieles
que tu vaivén torna, reconducidos
al caudal vivo de futuros ríos

MANUEL MILLÁN CASCALLÓ

Como ocurriera ya con el Ultraísmo, los sonetos son intercambiables y, en este poema concreto, aúna críticas a la sociedad, con elogios a los avances tecnológicos concretos (cosa que no hace en otros poemas del caligramario), coincidiendo en esto último con futurismo y ultraismo (y algunos poemas dadaistas y cubistas, menos dados a tales halagos a la tecnología)