domingo, 1 de enero de 2017

LINCE IBÉRICO (Lynx pardina TEMMINCK, 1827)

Voy a empezar el año, 2017, con la misma bella imagen con que la acabé. Pura belleza y símbolo de supervivencia, esta especie endémica de nuestra Península, gatuna, ágil, perfecta... Como símbolo de lo que es ante el mundo, como todo nuestro país y lo que significa, como una esperanza de supervivencia como muestra de un deseado buen augurio ante lo que parece este año que comenzamos y el Mundo en que vivimos. Espero que la belleza, la inteligencia y la agilidad visual de este lince, símbolo de lo dicho en literatura (agudeza visual y mental) para que ilumine a nuestros políticos y a los del Mundo entero a imponer la tolerancia y la razón, a la intolerancia, el miedo, la xenofobia, el racismo, el miedo a lo ajeno y a lo foráneo y la crispación mundial que nos agita porque, la verdad sea dicha, este año y la cosa en sí no se presenta nada bien en un mundo gobernado por un Donald Trump histérico y amigo de otros tres histéricos como Putin, Erdogan y Netanyahu, adobado por la no menos peligrosa escena presentada por Maduro, el presidente de Corea, el de Filipinas, el DAESH, más el Brexxit bitánico, con claros indicios de xenofobia, la posibilidad de que en Francia se imponga Le Pen, ya lo ha hecho el fascismo xenófobo en Hungría, crezca este en toda Europa, se debilite la tolerancia en la UE, y aquí mismo nos debatamos entre la sordera de Rajoy y el PP y la histeria de Junts pel Sí y Puigdemont y la CUP, con ERC, igualmente independentista, pero como el Podemos catalán, más racional que quienes nos gobiernan (esperemos que se imponga el diálogo a las imposiciones y a la sordera). La cosa apunta fea, muy fea aquí y en todas partes (y peor en todas partes), así que esperemos que se imponga la agudeza visual de la inteligencia, la razón, la tolerancia y el instinto a la histeria guerrera que asoma por doquier.

El poema, mi poema, que conforma el caligrama, glosa las virtudes del Lince ibérico en sí mismo, y esperemos que se imponga el símbolo y la belleza a la realidad hostil que asoma en este 2017, tras un 2016 pródigo en muertes simbólicas de todas las Artes, pero también de todos los campos del saber y la ideología:
Toda tu astucia y elegancia presta,
ojo avizor felino siempre en guardia,
será el conejo tu elegida presa,
pura energía en tu constante audacia.

Reliquia viva en esta España nuestra.
Tanta belleza dispuesta a la caza
dispersa por Andalucía entera
y símbolo del parque de Doñana.

Enhiesto pincel tus orejas lucen
y tus barbas en tu cara gatuna
son tu identidad más definitoria

aunque la leyenda que siempre aducen
es la perfección de tu vista aguda
y esa inteligencia tan decisoria

que te permite el ataque oportuno.
Tu pelaje gris de gato atigrado,
al que superas con mayor tamaño,
como tu pariente, tan bigotudo,

esa agilidad de félido tuno
y ese rabo corto tan descarado
marcan tu aspecto con acento claro
y es fiero cazador, tenaz y duro.

Lince ibérico es su nombre y su seña
y es un regalo de los dioses mismos.
Una belleza singular, perfecta,

que se debe preservar con buen tino
para que futuras generaciones
puedan disfrutar de estos cazadores.

MANUEL MILLÁN CASCALLÓ


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